El solsticio de invierno que la ciencia describe en términos astronómicos es, para el pueblo mapuche, el inicio de un nuevo ciclo de vida. El Café Científico UFRO tendió puentes entre ambas miradas en un nuevo capítulo de su Temporada 10, con la participación de dos profesionales de la Universidad de La Frontera.
En el Campus Andrés Bello de la Universidad de La Frontera, el Café Científico UFRO desarrolló un nuevo capítulo de su Temporada 10 titulado “Wiñoy Txipantü: ciencia, naturaleza y conocimiento ancestral”. La conversación reunió a la Mg. Fabiola Salinas Díaz, licenciada en Astronomía y académica del Departamento de Ciencias Físicas de la UFRO; y a Miguel Melin Pehuen, Profesor de Educación General Básica con especialización en Educación Intercultural Bilingüe, asesor experto e investigador en cultura mapuche del Instituto de Estudios Indígenas e Interculturales de nuestra casa de estudios, quienes abordaron desde miradas complementarias uno de los fenómenos más significativos del calendario austral: el solsticio de invierno y su profundo significado para el pueblo mapuche.
Mirar el cielo sin instrumentos: el solsticio desde la ciencia
El diálogo comenzó situando el fenómeno en su dimensión astronómica. Salinas explicó qué ocurre en el cielo durante este período del año, cómo se produce el solsticio que marca el día más corto y la noche más larga, y qué cambios pueden observarse en las semanas posteriores, además de otras señales del firmamento —más allá del Sol— vinculadas a los cambios de estación. La conversación trazó puentes con la manera en que distintos pueblos originarios del continente, como los mayas y los aymaras, han observado y comprendido históricamente los ciclos naturales sin recurrir a instrumentos modernos, una continuidad que Melin retomó para profundizar en la mirada mapuche del fenómeno.
Nuevo ciclo
Desde su experiencia en cultura e interculturalidad, Melin explicó el significado del Wiñoy Txipantü para el pueblo mapuche más allá de su conocida asociación con el Año Nuevo: un proceso de renovación que involucra a las aguas, los animales, las plantas y las personas como parte de un mismo ciclo, donde la observación del entorno natural ocupa un lugar central y donde ese conocimiento se ha transmitido entre generaciones hasta la actualidad.
Hacia el cierre, ambos invitados coincidieron en que este período resulta especialmente propicio para el encuentro y la reflexión, y compartieron qué aspectos del universo siguen generando asombro incluso después de años dedicados a su estudio. La conversación concluyó con una idea que resume el espíritu del capítulo: ciencia y cosmovisión mapuche no compiten por explicar el mundo, sino que se complementan para entender mejor la relación entre el Sol, la naturaleza y los ciclos de la vida.
El Café Científico UFRO continuará su Temporada 10 con nuevos capítulos a lo largo del año. Para seguir la programación, pueden seguir las redes sociales del programa en Instagram y Facebook.
Esta actividad se enmarca en el proyecto “Puentes de conocimiento: fortaleciendo la extensión universitaria para la divulgación científica y tecnológica en el territorio” (FRO 2493), financiado por el Ministerio de Educación, a través de la Subsecretaría de Educación Superior, en el contexto del Fondo de Aporte para el Desarrollo de Actividades de Interés Nacional (ADAIN).
José Tomás Soto Donat
Proyecto FRO2493




