logo-UFRO-horizontal-azul



acreditacion-institucional-UFRO

portada 2

En el encuentro, el sociólogo Eduardo Martínez expuso sobre los multifactores que inciden en la pobreza rural de Wallmapu y dio a conocer algunas propuestas de desarrollo caracterizadas por la pertinencia cultural con el territorio. Por otra parte, los antropólogos Fabien Le Bonniec y Paula Rubilar se refirieron a los procesos históricos, sociales y políticos que giran en torno al problema de la pobreza en este territorio.

Este viernes 21 de octubre, el Instituto de Estudios Indígenas e Interculturales (IEII) junto a la Fundación Superación de la Pobreza (FSP) realizaron el lanzamiento del estudio “Territorio Biocultural Wallmapu. Expresiones de la pobreza y alternativas de desarrollo local”, donde su autor, el sociólogo Eduardo Martínez, expuso sobre las principales dimensiones de la pobreza que enfrentan campesinos/as mapuche y no mapuche en la región de La Araucanía, Bío Bío, Los Lagos y Los Ríos.

 

A partir de la investigación, que recopila antecedentes de otros estudios de la FSP, se dio a conocer la riqueza cultural con la que cuenta el territorio rural de Wallmapu, la cual se expresa de tres formas: en los hábitos, a través del trafkintu, la huerta, las veranadas y el mingaco; en las materialidades; manifestada en la capacidad de gobernanza y agencia, la reciprocidad y formas de organización; y en los simbolismos, donde se hayan los valores propios, las relaciones con la naturaleza, la recuperación de la lengua, entre otros.

 

De acuerdo al sociólogo, existe una transformación económico productiva asociada a las industrias forestales, salmoneras, frutícolas y turísticas. En esta línea, la zona se caracteriza por la asalarización del trabajo, el multioficio y la pérdida de oficios tradicionales.

 

Ante este escenario, el autor destacó que una de las claves para enfrentar los altos índices de pobreza es el desarrollo de políticas públicas desde el propio territorio y con pertinencia cultural.

“Existen siniestros que afectan de manera negativa los modos de vida locales, especialmente a la población mapuche. En esa línea pudimos observar que en los oficios hay un importante patrimonio biocultural desde el que se pueden desarrollar vías de desarrollo”, señaló Martínez. 

Los hallazgos fueron comentados por la antropóloga del IEII, Paula Rubilar, quien hizo hincapié en la relación de las políticas públicas con la libre determinación.

 

“Creo insoslayable referirse al concepto de libre determinación, que aunque no se menciona en el libro, es posible establecer vinculaciones. El derecho a la libre determinación y a la autonomía son derechos preexistentes y es importante recalcar que los pueblos indígenas siempre tuvieron y siguen manteniendo desarrollados y sofisticados sistemas de gobernanza y control social”, expresó Rubilar.

 

El antropólogo del departamento de ciencias sociales, Fabien Le Benniec, por su parte hizo  referencia a los procesos históricos económico sociales que han intervenido en las condiciones rurales.

 

“Allende en su discurso llamó a formar conciencia de la riqueza que representa el árbol, de lo que ello implica para la vida humana, para la vida económica y para el país. Esto es interesante recordar al ver el chip de la forestal que ha sido impuesto desde temprano, hay una lógica productivista detrás y una cierta forma de pensar la población y el medioambiente que ha ido derivando en lo que se menciona en este libro”, comentó Le Bonniec.

 

Escrito por: Isadora Huaiquilao